Un ingrediente para combatir el dolor de huesos, la diabetes, la ansiedad, la depresión y el estreñimiento.

Huesos fuertes como el granito

¿Crees que el calcio solo es suficiente? ¡No tan rápido! El magnesio es igual de esencial. Ayuda a fijar el calcio en los huesos, lo regula en la sangre y previene su depósito en los tejidos blandos, lo cual puede causar dolor y rigidez.

Consejos de uso:

Forma preferida: citrato de magnesio o bisglicinato, que se absorben fácilmente en el cuerpo.

Dosis: 300 a 400 mg/día para un adulto.

Consejo nutricional: Priorice las verduras de hoja verde (como las espinacas), las semillas (de girasol o calabaza) y los frutos secos.

Precaución:
Evite el consumo excesivo de calcio sin magnesio, ya que puede empeorar el dolor articular.

Diabetes: El mineral que te mantiene bajo control
El magnesio es un regulador natural del azúcar en sangre. Aumenta la sensibilidad a la insulina, lo que permite una mejor utilización de la glucosa. Estudios han demostrado que las personas con deficiencia de magnesio tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.