Muchas personas notan que, con el tiempo o en determinadas circunstancias, las venas de las manos se vuelven más visibles. Aunque esto pueda parecer alarmante al principio, suele ser inofensivo. Sin embargo, es importante prestar atención, ya que podría ser un signo de cambios físicos o incluso de problemas de salud que requieren atención médica.
Una de las causas más comunes de una mayor visibilidad de las venas es un bajo porcentaje de grasa corporal. Las personas delgadas o muy musculosas suelen tener la piel más fina, lo que hace que las venas sean más visibles. Este fenómeno es aún más pronunciado en personas que realizan actividad física con regularidad, en particular entrenamiento con pesas o ejercicios de alta intensidad, ya que estos aumentan temporalmente el flujo sanguíneo, provocando que las venas se dilaten y se vuelvan más prominentes.
