Además de aumentar la ingesta de vitamina D, existen varios remedios caseros que pueden ayudar a aliviar el dolor en las piernas y huesos. Aquí algunos consejos prácticos que puedes probar:
Alternar entre compresas frías y calientes puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la circulación. Aplica una compresas caliente durante 20 minutos seguida de una compresa fría durante otros 20 minutos para un alivio efectivo.
Realizar estiramientos suaves es esencial para mantener la flexibilidad y reducir la tensión en los músculos. Intenta incorporar ejercicios de estiramiento suaves en tu rutina diaria para promover la movilidad y disminuir los niveles de dolor.
Los baños de sal de Epsom, que contiene magnesio, se han utilizado durante años para ayudar a aliviar dolores musculares. Añade media taza de sal de Epsom a tu bañera y sumérgete durante al menos 15 minutos para sentir un alivio instantáneo.