2. La cistitis postcoital: una consecuencia común de no orinar después
Uno de los problemas más frecuentes, especialmente en las mujeres, es la llamada cistitis postcoital. Esta infección del tracto urinario ocurre cuando bacterias —por lo general Escherichia coli— logran llegar hasta la vejiga y causar inflamación. Los síntomas suelen aparecer horas después del encuentro sexual: ardor al orinar, sensación de tener que ir al baño constantemente, dolor en la parte baja del abdomen y, en algunos casos, fiebre.
Aunque no todas las mujeres la sufren, es una afección bastante común. Por eso, los especialistas recomiendan vaciar la vejiga después del sexo, ya que al hacerlo se “arrastra” cualquier bacteria que haya intentado ingresar por la uretra, reduciendo enormemente las probabilidades de infección.
3. Un hábito que limpia naturalmente las vías urinarias
Orinar después de tener relaciones funciona como una especie de limpieza interna. La orina actúa como un flujo natural que expulsa bacterias y microorganismos antes de que se adhieran a las paredes de la uretra o lleguen a la vejiga. En otras palabras, es como enjuagar el sistema por dentro.
Y no solo se trata de eliminar bacterias: también ayuda a aliviar la presión que queda en la vejiga después del acto sexual y a mantener un equilibrio saludable en el pH de la zona íntima, algo fundamental para evitar irritaciones y molestias posteriores.
