Mezcla bien para asegurarte de que todas las piezas queden bien impregnadas con la marinada. Cubre el recipiente y refrigera durante al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche. Cuanto más tiempo repose, más sabroso y tierno quedará el pollo.Recetas con ajo
2. Preparar el rebozado
Mientras el pollo se marina, aprovecha para preparar la mezcla seca. En un plato amplio o un bol poco profundo, combina la harina con el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el pimentón, el tomillo, la sal y la pimienta negra.
Remueve bien para que las especias se distribuyan de manera uniforme. Este rebozado será el responsable de ese exterior crujiente tan característico, por lo que una buena mezcla es fundamental.
3. Llevar el pollo a temperatura ambiente
Antes de freír, saca el pollo del refrigerador y déjalo reposar 15 a 20 minutos a temperatura ambiente. Este paso ayuda a que el pollo se cocine de forma más uniforme y evita que el aceite pierda demasiada temperatura al introducir las piezas frías.
