2. Intolerancias alimentarias
La intolerancia alimentaria se diferencia de la alergia alimentaria en que se trata de una reacción retardada a un alimento, en lugar de una respuesta inmediata como picazón, hinchazón o anafilaxia. Las intolerancias alimentarias causan estrés inmunitario e inflamación, lo que también puede irritar el tracto intestinal y causar hinchazón. Las intolerancias alimentarias más comunes son los productos lácteos, los huevos, ciertas frutas (plátano, cítricos, piña en particular), a veces las semillas oleaginosas (las almendras y los cacahuetes son los más comunes), el trigo, el gluten, el maíz y otras.
Las intolerancias alimentarias se pueden detectar mediante un análisis de sangre para identificarlas con precisión. Se sospecha una intolerancia alimentaria en personas con antecedentes de alergias, eccema, asma o antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes, pero también puede estar asociada a muchos otros problemas de salud, como afecciones cutáneas, trastornos digestivos y falta de energía. La hinchazón mejorará en un plazo de 4 a 6 semanas tras eliminar todos los alimentos que la agravan.
3. Sensibilidad al gluten o enfermedad celíaca
La intolerancia al gluten y la enfermedad celíaca (una forma más grave de intolerancia al gluten) están en claro aumento, principalmente debido a los grandes cambios en el trigo en los últimos 50 años, así como a nuestro elevado consumo de cereales. Muchas personas con sensibilidad al gluten se quejan de hinchazón, con o sin flatulencia, estreñimiento o diarrea.
