4. Chocolate negro: Un dulce capricho para las arterias
Buenas noticias para los golosos: el chocolate negro puede ser increíblemente beneficioso para la circulación. La clave está en su ingrediente principal: el cacao. Cuanto mayor sea el porcentaje de cacao (aspira a un 70% o más), mayores serán los beneficios para la salud. El cacao está repleto de potentes polifenoles llamados flavonoides, ampliamente estudiados por sus efectos positivos en la salud vascular. Estos compuestos son potentes antiinflamatorios y también ayudan a reducir el riesgo de coágulos sanguíneos. Pero su función más sorprendente es su capacidad para estimular el cuerpo a producir más óxido nítrico. El óxido nítrico es una molécula señalizadora que indica a los vasos sanguíneos que se relajen y ensanchen, mejorando el flujo sanguíneo. Aún más impresionante, ayuda a reclutar células madre de la médula ósea. Estas células madre son el equipo de reparación interna del cuerpo; viajan por el torrente sanguíneo buscando y reparando daños. Estudios han demostrado que el consumo regular de cacao con alto contenido de flavonoides puede duplicar el número de células madre circulantes y mejorar significativamente la flexibilidad y la resiliencia de los vasos sanguíneos, una medida conocida como dilatación mediada por el flujo.
