5. Té negro: El estimulador de células madre
Al igual que el chocolate negro, el té negro es otra excelente fuente de polifenoles que pueden mejorar significativamente la circulación. Si bien el té verde suele ser el centro de atención, estudios han demostrado que el té negro también es increíblemente efectivo. Investigadores italianos que estudiaron a personas mayores con mala circulación descubrieron que beber dos tazas de té negro al día durante un mes provocó un aumento significativo en el número de células madre circulantes. Estas son las células necesarias para reparar y mantener los vasos sanguíneos sanos. El estudio confirmó este beneficio midiendo la dilatación mediada por flujo, que mostró una mejora considerable en la función vascular después de un mes de consumo de té. Sin embargo, hay una condición crucial: debe beberse solo. Los investigadores realizaron un experimento de seguimiento en el que añadieron lácteos (en forma de crema batida) al té. ¿El resultado? El efecto estimulante de las células madre se vio completamente mitigado. Las grasas de los lácteos se unen a los polifenoles beneficiosos en el intestino, impidiendo que el cuerpo los absorba. Así que, para obtener todos los beneficios circulatorios, disfrute del té negro sin leche ni crema. Un chorrito de limón o una leche vegetal como la de avena o soja.
