Si limpiar el horno es una de tus tareas favoritas, tenemos buenas noticias.
Con este método, puedes hacerlo de forma rápida, sencilla y prácticamente sin esfuerzo.
¡Listo!
2 pastillas para lavavajillas,
200 ml de agua caliente,
esponja,
papel de cocina.
Procedimiento:
Coloca dos pastillas para lavavajillas en un recipiente metálico.
Vierte agua caliente sobre ellas y deja que se disuelvan. Si lo deseas, puedes aplastarlas ligeramente con un tenedor para que se disuelvan por completo.
Retira la rejilla del horno y ponte guantes de cocina.
Sumerge una esponja en la mezcla preparada y extiéndela por toda la superficie del horno (no es necesario frotar, solo humedecerla).
Empapa varias toallas de papel en la mezcla preparada y colócalas en la base del horno.
Coloca las toallas de papel húmedas sobre el cristal de la puerta del horno y déjalas reposar.
Mientras tanto, puedes usar la mezcla restante para limpiar la bandeja.
Después de media hora, vuelva a colocar la bandeja en el horno, retire las toallas de papel y enjuáguela con agua limpia usando una esponja.
Finalmente, seque bien el horno con un paño limpio y seco.
Después de limpiarlo, precaliente el horno a la temperatura máxima y déjelo calentar durante unos minutos.
Para limpiar la rejilla del horno, puede usar una pastilla de detergente para facilitar la limpieza.
