🔸 Pérdida del apetito o sensación de saciedad rápida
Si comienzas a sentirte lleno después de comer muy poco, o si tu apetito disminuye sin motivo, puede ser una señal de alerta.
🔸 Reflujo, acidez o indigestión persistente
Aunque estos síntomas son comunes, cuando aparecen con frecuencia y no desaparecen con tratamientos básicos, pueden indicar un problema mayor.
🔸 Náuseas recurrentes o vómitos ocasionales
La sensación de malestar constante, aunque sea leve, es otra de las formas en que el cuerpo intenta advertirte.
🔸 Pérdida de peso involuntaria
Perder kilos sin haber cambiado tu dieta o tu rutina es un signo importante que nunca debe ignorarse.
