Si sigues despertándote a las 3 a.m., es posible que el universo esté tratando de decirte algo.

Tu despertar podría ser, por lo tanto, una invitación a liberar lo que te agobia, a reconciliarte con ciertas emociones o a escuchar una profunda necesidad de cambio. Justo después, entre las 5 y las 7 de la mañana, el intestino grueso toma el control: símbolo de desintoxicación, orden y eliminación. En otras palabras, tu cuerpo probablemente tiene un mensaje que transmitir…

Cómo transformar este momento en un ritual de bienestar. En lugar de luchar por volver a dormirte, ¿por qué no aprovechar estos momentos de tranquilidad para reconectar contigo mismo? Aquí tienes algunas ideas sutiles para recibir estos despertares como una oportunidad:

Respiración consciente: Inhala profundamente, exhala lentamente y deja que tu cuerpo se tranquilice.
Un pequeño diario: Anota todo lo que te venga a la mente. A veces, escribir revela lo que la mente oculta.
Estiramientos suaves: Unos movimientos lentos pueden liberar energía y relajar el cuerpo.
Agua tibia con limón: Un sorbo para despertar suavemente tus órganos de eliminación.
Momento meditativo: Siéntate unos minutos en silencio… y escucha.