Ah, el gato negro… Durante mucho tiempo, se le asoció con etiquetas poco favorecedoras, especialmente en los cuentos antiguos. Pero la buena noticia es que estas antiguas creencias representan solo una parte de la historia.
En Occidente, entre la mala suerte y las creencias medievales
En la Europa medieval, los gatos negros a veces se asociaban con brujas y mala suerte. Se creía que portaban energías ocultas, y su mera presencia bastaba para preocupar a los más supersticiosos.
Pero en otros lugares, un verdadero amuleto de la suerte
¡Afortunadamente, otras culturas siempre les han dado una bienvenida mucho más cálida! En Escocia, por ejemplo, ver a un gato negro entrar en casa se considera señal de prosperidad futura. En Japón, se dice que atrae el amor y protege el hogar. Y en el antiguo Egipto, era un símbolo sagrado de protección y buena fortuna. Esto demuestra que todo depende de cómo los veas…
¿Y si te hubiera elegido a ti?
