Papel de aluminio en el congelador: un consejo sencillo para ahorrar dinero

Aquí es donde un simple consejo puede marcar la diferencia y aligerar considerablemente esta rutina poco glamurosa.

El truco del papel de aluminio: simple e inteligente

El papel de aluminio, que casi todos tenemos en un cajón de la cocina, puede convertirse en un aliado inesperado para el mantenimiento del congelador. La idea no es milagrosa, pero sí muy práctica: forrar ciertas superficies con aluminio para facilitar la gestión de la escarcha y el mantenimiento diario del congelador.

Concretamente, si tu congelador tiene poco hielo, empieza sacando la comida. Luego cubre la parte inferior, los laterales y la parte superior con papel de aluminio ajustado, y vuelve a colocar los productos en su sitio. Si la escarcha ya está bien establecida, es mejor realizar primero una ligera descongelación, secar cuidadosamente las paredes y luego colocar el aluminio sobre superficies limpias y secas.

Cómo facilita
la limpieza diaria Con este método, la escarcha tiende a formarse principalmente sobre el papel de aluminio en lugar de directamente en las paredes. Cuando llegue el momento de limpiar, simplemente quita la sábana, quita cualquier hielo acumulado y luego vuelve a colóctela si es necesario. El procedimiento es rápido, sin raspar tediosos ni esperar largamente, lo que facilita descongelar el congelador.

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