Espejos antiguos o personales
Puede parecer sorprendente, pero algunos espejos heredados pueden evocar una vaga sensación de inquietud. No por creencias misteriosas, sino porque están asociados a momentos específicos: un dormitorio, un baño, una etapa importante de la vida.
Si un espejo te incomoda o te recuerda constantemente a una persona fallecida, puede afectar inconscientemente tu vida diaria. Reemplazar o retirar la pieza de tu espacio personal puede ayudar a iluminar el ambiente de tu hogar.
Joyas que nunca usas
Las joyas heredadas suelen conservarse por obligación. Sin embargo, conservar un collar o anillo que nunca usas puede convertirse en una fuente de culpa o tristeza. Te sientes culpable por no usarlo, a la vez que temes desprenderte de él.
En este caso, puede ser más saludable darle una nueva vida: encargarlo a un joyero, dárselo a alguien que lo aprecie o venderlo para financiar un proyecto significativo. Lo importante es que no siga siendo una carga emocional silenciosa.
