Nadie lo espera hasta que lo tienes y… Ver más

Otros síntomas pueden incluir sensación de cuerpo extraño en la garganta, dificultad para tragar, irritación local e incluso dolor de garganta recurrente. En algunos casos, las personas con amigdalitis caseosa pueden experimentar tos persistente debido a la irritación de garganta. Para prevenir la formación de estos cálculos, es fundamental mantener una buena higiene bucal. Cepillarse los dientes y la lengua después de cada comida, usar hilo dental y un enjuague bucal antibacteriano ayudan a reducir la acumulación de restos de comida en la boca y a prevenir la formación de amigdalitis caseosa. También se recomienda beber abundante agua y evitar el consumo excesivo de alimentos que puedan dejar partículas atrapadas en las amígdalas.

Una vez formada la amigdalitis caseosa, se pueden utilizar varios métodos para eliminarla. En algunos casos, puede desaparecer espontáneamente al toser o comer alimentos crujientes. También se pueden eliminar mediante irrigación salina o con un irrigador bucal. Sin embargo, cuando los cálculos son grandes o recurrentes, es recomendable consultar a un especialista para una extracción segura. Intentar extraerlos usted mismo sin la formación adecuada puede dañar las amígdalas y aumentar el riesgo de infección.