
La Cazuela de Carne Molida con Queso Provolone y Pimientos que Estoy Cocinando Todas las Semanas
Consejos y variaciones
Aunque esta receta ya es deliciosa tal cual, aquí van algunas ideas para personalizarla a tu gusto:
- Añade más verduras: Champiñones, calabacín o zanahorias ralladas pueden incorporarse para hacer la receta aún más nutritiva.
- Dale un toque picante: Un poco de chile en polvo o pimientos rojos picados añadirán un golpe de sabor.
- Quesos alternativos: Si no tienes provolone, puedes usar mozzarella, cheddar o una mezcla de quesos para un sabor más intenso.
- Versión ligera: Sustituye la crema batida por yogur griego natural y usa pavo molido en lugar de carne de res.
Por qué se ha convertido en mi receta favorita
Lo que más me gusta de esta cazuela es su simplicidad sin sacrificar sabor. Pocas recetas logran que algo tan rápido de preparar también sea tan reconfortante. Es perfecta para esos días en que llegas cansado a casa y quieres algo caliente, satisfactorio y fácil de limpiar después. Además, los ingredientes son fáciles de tener en casa, y seguro que muchas veces ya los tienes en tu despensa o refrigerador.
Otra razón por la que la preparo con frecuencia es la reacción de la familia. Cada vez que la pongo en la mesa, todos saben que algo bueno viene. La combinación de carne dorada, verduras salteadas, queso fundido y esa mezcla cremosa de huevo y crema crea un plato que no dura mucho en la mesa.
Cómo acompañarla
Aunque la cazuela se puede disfrutar sola, hay varias formas de hacerla más completa: