Encontré una cámara oculta en nuestro Airbnb. La respuesta escalofriante del anfitrión cambió para siempre mi perspectiva sobre la seguridad en los viajes.

A la mañana siguiente, presenté una denuncia policial. Describí la cámara, la respuesta del anfitrión y el extraño punto rojo en la foto. Pero en el fondo, me preguntaba si la denuncia tendría importancia. ¿Se la tomarían en serio las autoridades? ¿Serían capaces de rastrear algo tan cuidadosamente escondido?

La lección que ningún viajero quiere aprender
Esa noche, despierto en la cama del hotel con mi esposa a mi lado, me di cuenta de una dura realidad. La seguridad, algo fundamental al viajar, es frágil.

Confiamos en las reseñas de cinco estrellas. Dependemos de fotos impecables. Confiamos en plataformas como Airbnb cuando dicen que “verifican” a los anfitriones.

Pero la verdad es esta: no todas las paredes que parecen cálidas y acogedoras están diseñadas para mantenerte seguro. A veces, esas paredes son disfraces. Y a veces, la luz parpadeante en la esquina de una habitación no es una señal inofensiva de batería, sino una trampa.

Cómo pueden protegerse las personas mayores de las cámaras ocultas en los alquileres vacacionales
Historias como la nuestra pueden conmocionar incluso al viajero más experimentado. Especialmente para los adultos mayores, que pueden estar menos familiarizados con las herramientas de vigilancia modernas, es fundamental saber cómo mantenerse seguros al reservar alquileres vacacionales u hoteles. Aquí tienes algunos pasos que pueden marcar la diferencia:

1. Inspecciona la habitación cuidadosamente

Al llegar, no te instales de inmediato. Observa detenidamente dispositivos como detectores de humo, despertadores o incluso enchufes. Las cámaras ocultas suelen estar camufladas en objetos cotidianos.