Necesitarás un vaso de vinagre blanco, un vaso de enjuague bucal y un litro de agua tibia.
Coloca los tres ingredientes en un recipiente y remoja tus pies durante 15 minutos. Pasado este tiempo, frótalos firmemente con una toalla durante unos minutos. ¡Te sorprenderá el resultado!
Repite este tratamiento cada 15 días para mantener tus talones en perfecto estado.
