Signos que pueden aparecer:
– Sangre en la orina
– Cambios persistentes en los hábitos urinarios
– Dolor al orinar que no desaparece
– Sensación constante de vejiga llena
A diferencia de las infecciones del tracto urinario, estos síntomas suelen persistir con el tiempo y no responden a los tratamientos habituales para las infecciones, pero son signos generales y no permiten un diagnóstico por sí solos.
Es por ello que, en caso de presentar síntomas urinarios persistentes o recurrentes o cambios visibles en la orina, es recomendable consultar con un profesional de la salud.
