Deja que la ropa de cama se seque al aire.
La luz solar tiene un efecto antibacteriano natural y previene los malos olores.
Cambia las fundas de las almohadas con más frecuencia.
Al menos dos veces por semana si tienes piel sensible o si usas maquillaje al dormir.
Asegúrate de que el colchón esté bien colocado y ajustado al mínimo.
🧠 Por fin: Una cama limpia, una mente fresca
🧠 Por fin: Una cama limpia, una mente fresca
Una cama limpia no solo es más higiénica, sino que también contribuye a un mejor sueño, una respiración más sana y una piel más sana. Así que, si de verdad te comprometes a cuidarte, empieza por tu cama. Este esfuerzo semanal vale la pena.
Consejo: Pon un recordatorio en tu calendario: el domingo por la noche es ideal para sábanas limpias y un comienzo de semana renovado.
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