¿POR QUÉ SE PRODUCE EL MAL ALIENTO?
El mal aliento no es simplemente un problema superficial. Comienza en lo profundo de la boca, donde las bacterias proliferan en ambientes cálidos, húmedos y con poco oxígeno. Estas bacterias son especialmente activas en lugares difíciles de limpiar correctamente.
[Imagen: ilustración de bacterias en la lengua]
Las zonas más comunes donde se acumulan las bacterias que causan mal aliento incluyen:
La parte posterior de la lengua
Entre los dientes
A lo largo de la línea de las encías
Dentro de las bolsas gingivales
Alrededor de piezas dentales como coronas o puentes
Cuando las bacterias descomponen las proteínas de los restos de comida o las células muertas, liberan compuestos volátiles de azufre. Estos compuestos son responsables de olores que a menudo se describen como a huevos podridos, caries o azufre. Simplemente enmascarar el olor con enjuague bucal o mentas no soluciona el problema real: las bacterias permanecen.
LA LENGUA: LA FUENTE MÁS IGNORA DEL MAL ALIENTO
[Imagen: primer plano de la superficie de la lengua]
Muchas personas se cepillan los dientes a fondo, pero ignoran por completo la lengua. Esto es un grave error. La superficie de la lengua, especialmente hacia la parte posterior, es áspera y está cubierta de pequeños surcos. Estos surcos atrapan bacterias, partículas de comida y células muertas, creando el ambiente perfecto para la producción de mal olor.
Incluso con dientes impecables, las bacterias presentes en la lengua pueden causar mal aliento. Por eso, cepillarse los dientes sin limpiar la lengua a menudo no soluciona el problema.
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Ciertos tipos de bacterias son especialmente conocidos por producir olores fuertes. Estas bacterias suelen estar relacionadas con la enfermedad de las encías, pero también pueden existir en personas sin problemas dentales evidentes.
