Ellos todavía no saben hablar, no saben pedir, no saben escribir… pero saben sentir. Y lo que más necesitan sentir los bebés es amor. Un abrazo cálido, una sonrisa llena de cariño, una mirada tierna… esas pequeñas cosas que para nosotros parecen simples, pero para ellos significan el mundo entero. La vida pasa rápido, y los días a menudo nos consumen con prisas, trabajo y preocupaciones. Pero cuando nos detenemos un instante y damos un poco de amor a un bebé, no solo tocamos un pequeño corazón, también sembramos recuerdos de afecto que durarán para siempre. Hoy, no te vayas sin dejar un gesto de amor. Porque estos pequeños seres son el reflejo más puro de la inocencia y el recordatorio más fuerte de que el mundo necesita más cariño. ❤️