Hoy es mi cumpleaños. Soy médico, y durante años he dedicado mis días y noches a cuidar de personas que apenas conozco. He sostenido manos que ya no volverán, he llorado en silencio por quienes no resistieron, y he sonreído por cada vida salvada. Pero hoy es diferente. El hospital está en calma, el teléfono no suena, y el pastel que compré sigue intacto sobre la mesa. A veces, quienes cuidan de todos, se olvidan de cuidarse a sí mismos. Y aunque no tenga familia cerca, mi corazón sigue lleno, porque sé que, de alguna manera, sigo formando parte de muchas historias. Si has leído hasta aquí, mándame un “feliz cumpleaños”. Puede parecer poco… pero para mí significará todo. ❤️