Función clave: Una hidratación adecuada ayuda a mantener heces blandas y promueve la regularidad intestinal.
Cantidad ideal: Los adultos deberían beber de 1,5 a 2 litros de agua al día. Las aguas minerales ricas en magnesio y sulfatos son especialmente beneficiosas por sus propiedades laxantes.
Consejo práctico: Incorpore una rutina de consumo de agua a lo largo del día para evitar la deshidratación y favorecer la función intestinal.
Prevención del estreñimiento: adoptando hábitos saludables
Además de estas bebidas, aquí tiene algunas prácticas que puede incorporar a su estilo de vida:
Aumente su consumo de fibra: Consuma regularmente frutas, verduras, frutos secos y legumbres. Realice actividad física: El ejercicio estimula las contracciones musculares intestinales, facilitando así el tránsito intestinal.
Manténgase bien hidratado: El agua ayuda a ablandar las heces y a prevenir obstrucciones.
Incorpore probióticos: Favorezca alimentos ricos en probióticos, como el miso, el kéfir o el kimchi, para mantener una flora intestinal equilibrada.
Limite ciertos alimentos: Reduzca el consumo de lácteos, alimentos procesados y carnes rojas, ya que se sabe que ralentizan el tránsito intestinal.
En caso de estreñimiento persistente o grave, es fundamental consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.
