7 advertencias ocultas que te dan tus uñas: un médico las explica

Uno de los rasgos más característicos del acropaquia es la alteración en la apariencia de las yemas de los dedos y las uñas. Las uñas con frecuencia se enrojecen, se hinchan y presentan una textura esponjosa, dando lugar a una apariencia bulbosa o abombada. Al observarlas de cerca o de lejos, las uñas acropaquias pueden parecer cucharas invertidas debido a su pronunciada curvatura.

Estos cambios físicos rara vez se presentan de forma aislada. El acropaquia suele ir acompañado de síntomas adicionales como dificultad para respirar, tos persistente u otros indicadores de una afección médica subyacente. Dado que el acropaquia es un signo clínico y no una enfermedad en sí misma, se asocia frecuentemente con trastornos de salud graves, como enfermedades pulmonares, problemas cardiovasculares, disfunción hepática y dolencias gastrointestinales.

Características diagnósticas del hipocratismo secundario
Reblandecimiento de las uñas: Las uñas pierden su firmeza habitual y se vuelven notablemente blandas al tacto.
Lechos ungueales esponjosos: A la palpación, los lechos ungueales presentan una consistencia esponjosa.
Uñas flotantes: Las uñas pueden parecer desprendidas o “flotando” sobre el lecho ungueal en lugar de estar firmemente ancladas.
Pérdida del ángulo uña-cutícula: El ángulo normal entre la placa ungueal y la cutícula disminuye gradualmente o desaparece.
Abombamiento de las yemas de los dedos: Las porciones distales de los dedos, especialmente donde la uña se une a la yema, se agrandan y se vuelven bulbosas.
Lechos ungueales cálidos y enrojecidos: Los lechos ungueales suelen verse más cálidos y presentan una coloración rojiza en comparación con lo normal.
Uñas curvadas hacia abajo: Las uñas se curvan hacia abajo, asemejándose a la forma redondeada de una cuchara.
Piel brillante y estrías: Con el tiempo, la piel circundante puede adquirir un aspecto brillante y pueden formarse estrías longitudinales en la superficie de la uña. El acropaquia secundaria se asocia frecuentemente con enfermedades crónicas, especialmente aquellas que afectan los sistemas cardiovascular, pulmonar, hepático y gastrointestinal.

Causas Pulmonares de Acropaquia

Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH): La infección por VIH aumenta la susceptibilidad a enfermedades e infecciones pulmonares crónicas, lo que puede contribuir al desarrollo de acropaquia.
Fibrosis Quística: Una enfermedad hereditaria caracterizada por la acumulación de moco espeso y viscoso en los pulmones y otros órganos, lo que provoca infecciones recurrentes y daño pulmonar.
Empiema: La presencia de pus en la cavidad pleural, que a menudo surge como complicación de una neumonía, puede asociarse con acropaquia.
Bronquiectasia: Una enfermedad crónica que implica la dilatación y cicatrización permanente de las vías respiratorias bronquiales, lo que provoca retención de moco y tos persistente.
Sarcoidosis: Una enfermedad inflamatoria sistémica que puede alterar la arquitectura y función normales del tejido pulmonar. Otras afecciones pulmonares: La fibrosis pulmonar idiopática y la tuberculosis pulmonar son otras enfermedades pulmonares asociadas con la aparición de hipocratismo digital.
Cáncer de pulmón: Responsable de aproximadamente el 90% de los casos de hipocratismo digital; alrededor del 30% de los pacientes con cáncer de pulmón presentan este síntoma. Se observa con mayor frecuencia en el cáncer de pulmón de células no pequeñas que en el cáncer de pulmón de células pequeñas.
Enfermedad pulmonar intersticial: Este trastorno se caracteriza por la inflamación y fibrosis del tejido pulmonar que rodea los alvéolos, lo que afecta la función respiratoria.
Causas cardíacas de hipocratismo digital