Sus historias carecen de coherencia.
¿Notas que algunas versiones difieren ligeramente? Esta ambigüedad puede reflejar incomodidad, un recuerdo doloroso o simplemente el miedo a ser juzgada. La memoria emocional no siempre es lineal.
En lugar de buscar contradicciones, observa sus emociones cuando habla de su pasado: suelen ser más reveladoras que las palabras.
Se pone nerviosa cuando surge el tema de la intimidad.
Un cambio de tono, una mirada fugaz, una risa nerviosa… Son señales que delatan incomodidad. Ciertas experiencias pueden haber dejado cicatrices emocionales.
En esos momentos, es mejor ofrecer consuelo que preguntas: respetar los límites emocionales es señal de ternura y madurez.
